Reseña hecha por
el capo RronArk
Paseándome por Tiktok y viendo mi entretenimiento matutino
me topé con un curioso “edit” sobre un personaje de manwah la cuál tenía
cabello largo, y ropa deportiva con un aspecto de alguien claramente “desvelado”.
Me pareció curioso su diseño y expresiones las cuales se iban mostrando a lo
largo del corto video. Y me puse a ver los comentarios en busca del nombre para
indagar más. Y me topé con el título: “Unemployed Gye Baek-Soon” en inglés del
coreano.
Al principio no le di importancia pues no hay videos en Youtube que la resuman
y únicamente hay “edits” de la protagonista. Por lo que, me puse yo mismo a
sacrificar dos tardes para leer los treinta capítulos traducidos al español que
pude leer.
La historia empieza mostrándonos o presentándonos más bien,
a Gye, la protagonista. La cuál parece ser que es el claro ejemplo de una
persona la cuál pasa todo el tiempo pegado a una pantalla jugando videojuegos
en línea sin preocuparse por la vida. Hombre, la mayoría de personas en
vacaciones.
Todo es risas, y uno pensaría: A lo mejor tiene 16 años o algo así.
Pero las risas acaban, o aumentan más cuando te enteras que tiene 26 años, no
trabaja, vive a expensas de sus padres y no hace nada por su vida al menos en los
primeros capítulos.
Gye Baek-Soon es una ciudadana coreana, surcoreana asumo yo
porque usan la moneda “Won”. Aunque no se nos cuente directamente su pasado y
nos hagan pensar que solo es una fracasada que no logró nada en esta vida, más
adelante se explica algo con lo cuál algunos podrían llegarse a sentir identificados.
Pero como toda obra, primero hay que conocer a la
protagonista actual, luego su trasfondo para entender el por qué. Aunque sinceramente
no hay mucho que decir. Básicamente, pasa casi la mayor parte de su tiempo
jugando en su computadora o durmiendo. Bebe café al punto de, creo yo, tener
adicción. No limpia ni saca la basura para evitar el contacto con el exterior e
incluso evita encarar al repartidor del “delivery”.
Tras hacer tantas rarezas como ponerse a gemir en la pared
para molestar a sus vecinos que le llevaban colmando la paciencia, pelearse con
unos tipos en un videojuego y ser baneada, que al salir a comprar café y otras
cosas, un gato le arruinase todo e intentara comer lo que se cayó al suelo,
llegamos a un punto en el cual todo hikikomori tiene su arco de redención.
Para entender esto, vemos el pasado de Gye. Siendo una
estudiante modelo al punto de ganar un concurso de escritura donde su artículo
ganó el premio: 500,000 wones. Los cuáles, aunque no parezcan la gran cosa pues
son como 1000 soles aproximadamente, pero vamos, es mucho dinero para
cualquiera que no pase los doce o incluso los 18.
Tras eso, parecía que a Baek-Soon le esperaba un futuro
prometedor, era inteligente y bastante optimista. Y, tras mucho consiguió una entrevista
de trabajo en una pequeña compañía dónde por lo que pude ver, solo había tres
trabajadores. Y ahí es donde ella se da cuenta de una realidad interesante.
Su jefe lejos de ser alguien formal y serio, viene en short y sombrero de paja para
entrevistarla. Luego de decirle el típico: “Necesitamos gente con experiencia”
medio que Gye logra convencerlo y hacerse valer.
Ahí conoce a un sujeto el cuál le da las primeras
indicaciones y también a un cerdo al cual creo yo, es el supervisor. Cerdo le
digo pues es lo que es, un desgraciado.
Gye logra irse adaptando poco a poco, pero el supervisor (un
gordo con lentes y todo lo asqueroso que uno puede pensar en cuanto a
personalidad) se empieza a imaginar un futuro con ella e intenta según él “seducirla”.
Tras esto, da pláticas igual de horribles que su personalidad en las que
siempre se hace la víctima y muestra el poco afecto femenino o madurez que posee
a pesar de ser un adulto.
Luego de que el jefe, o fundador optara por hacer una fiesta con sus tres trabajadores, el supervisor, el compañero de Gye (un sujeto normal y en sus cabales) y la protagonista. El supervisor en plena cena donde se supone uno se la tiene que pasar bien, intenta hacer quedar mal al compañero de Baek-Soon, el cual parece tener más la confianza de la protagonista.
Tras mencionar temas sensibles sobre la abuela del compañero, este estalla y aunque
no lo muestran (no lo vi) terminó en una pelea. Luego de que él renunciara, le
preguntó a Gye si también renunciará y aunque ella estaba dudando, decidió
quedarse, pensando que lograría sobrevivir.
Tras la partida, y ser acosada por el supervisor que averiguó
de alguna manera donde ella vivía, termina haciéndola pasar un grave episodio
de estrés y tensión por el exceso de trabajo (el jefe tampoco es mejor que
digamos). Tras momentos de puro sufrimiento llega a un punto donde colapsa y
tras ahorrar lo suficiente renuncia (de una manera tímida, claro está).
Al igual que muchos desempleados, lo primero que hace es ir de
fiesta y reencontrarse con amigos del pasado. Y finalmente, comprar lo que
siempre quiso… “Una computadora de alta gama y todos sus accesorios.” Y aquí empieza
a la que ya conocemos como: “La desempleada Gye Baek-Soon” o ese es el título
que pude traducir.
Para finalizar, conoce a una rubia que parece ser la vecina
ruidosa. Unos breves intercambios como salir a hacer ejercicio y vomitarle a
Gye en su ropa por el exceso de alcohol en plena calle y mostrarle cómo es
chambear en un cyber, llegamos al capítulo 30 (final de momento porque aún no vi
más capítulos, a lo mejor hay más, pero en coreano).
Como estas reseñas son para entender el breve resumen, hay que
comprenderlas totalmente. Pues tengo la ideología donde toda obra reconocida
tiene algo destacable además de dibujar a la protagonista atractiva para
otakus.
Para empezar, ya se debe de tener bien en claro qué son los
hikikomoris. Los íconos más populares de Japón o mayoría de países
desarrollados. Son gente la cuál se recluyen de la sociedad para sumergirse en
internet y puros videojuegos. Sería algo normal si fueran solo adolescentes, pero
resulta que hay adultos que hacen esto. Viven a expensas de otros o del
gobierno, algo sumamente horrible.
Segundo, hay varios tipos (yo les clasifiqué. A lo mejor hay nombres técnicos
pero siempre trato de ser empírico).
Tenemos a los fracasados totales: Gente sin estudios ni trabajo ni ganas de
conseguir ninguno de los dos los cuáles viven por sus padres o alguna compañía
benéfica. Son escoria, y no lo digo de maldad, es la verdad. Un ejemplo de
esto, podemos hallar a varios personajes populares de este mundo de entretenimiento
virtual animado y la mayoría de protagonistas genéricos Isekais.
Los que no tienen otra cosa que hacer en lo que su vida pasa: Los más normales, únicamente prefieren pasarla
jugando o no haciendo nada en lo que esperan el siguiente día para trabajar o estudiar. No serán
lo peor, pero hay mejores cosas que para usar nuestro tiempo. Pero cada quien su
vida en este caso. El mejor ejemplo diría que sería un personaje quizás no tan
conocido. La protagonista de “Kumo desu nani ka?” o traducido: Soy ahora una
araña, ¿ahora qué?
Y, por último, los traumados o justificados. En esta categoría entra nuestra protagonista y algunos personajes especiales. Son quienes empezaron como toda persona normal, o trabajaban o estudiaban y tenía un futuro prometedor. Pero, terminan imbuidos en una depresión real por temas sucedidos en su vida. La perdida de familiares, el no tener una razón de vivir al conocer el duro mundo real, o incluso, víctimas. Un ejemplo está el dudoso, “Kazuma Satou” aunque este puede estar entre los perdedores por ser un cochino adicto a las lolis. Está el Chad “Natsuki Subaru” quien pasó depresión por el conocer cómo la gente te abandona y te deja atrás, pero para su suerte, tuvo a sus padres. Y por último la ya mencionada protagonista.
De instancias, la obra “La desempleada Gye Baek-Soon” podría
parecer la clásica obra donde se burlan de los fracasados neets o hikikomoris, poniendo
a una protagonista con un cuerpo bien desarrollado y cara bonita con tal de
atraer público. Y a lo mejor es eso, quien sabe, no conozco al autor ni sus
motivaciones para crear esto.
Pero, incluso obras así pueden entenderse como una crítica a la sociedad
permisiva de hoy. Donde la gente que no tiene nada que hacer con la vida esté
rascándose el ombligo mientras hay otros quienes se esfuerzan a día para
conseguir el pan.
Aunque tras conocer a Gye uno se da cuenta por qué es cómo
es. No podemos decir: “Tan solo sigue adelante”. Es mujer y para colmo, en un
país dónde es más fácil tan solo no hacer nada que tratar de salir adelante. O
a lo mejor también fue parte del problema.
Prácticamente no es una obra realista del todo, porque todos sabemos que una
mujer así con la vida de Gye sería todo menos bonita. Y si fuera así, no
andarían así, o estarían mantenidas por alguien o siendo “streamers”. Lo único para
lo que son buenas este tipo de mujeres.
No obstante, nuestra protagonista no optó por ninguna de esas opciones.
En resumen, una obra que fácilmente tiene el potencial para ser
una de las tantas críticas a esta sociedad permisiva y dónde se nos muestra
cómo una persona tiene todas las opciones para salir adelante. No importa qué,
siempre hay un lugar incluso en las chacras.
Dato: Gye Baek-Soon lleva siendo cuatro años una desempleada, pues consiguió su primer trabajo a los 22.
